Para ese alguien más especial que tu pareja…

por Eli Giraut
Para ese alguien más especial que tu pareja…

Estamos en la semana de San Valentín, y todo gira alrededor de los enamorados. Es estupendo disfrutar de la pareja estos días. Pero hay alguien en tu vida más importante que tu pareja. Y ese alguien eres tu misma.

 

El condicionamiento social es que pasemos un tiempo pensando en qué hacer con nuestra pareja en ese día, qué regalarle, dónde cenar, y hacer esas cosas con amor, independientemente del día que sea, es maravilloso.

 

Sin embargo, ¿cuántas veces has hecho eso contigo misma en el último año? ¿Cuántas veces has planeado una cita contigo, una cena en tu compañía, un regalo con amor para ti? ¿Y cuántas veces lo has llevado a cabo?

 

En mi caso, lo hago de vez en cuando, reconozco que no tanto como me gustaría. Una tarde de spa, disfrutar una cena o una comida conmigo, o un paseo en la playa, sólo para ser, en ese tiempo, yo, y disfrutar con todos los sentidos, me recarga, y envía el mensaje a mi inconsciente de que soy importante para mi.

 

No es un trabalenguas. Nos hemos pasado la vida aprendiendo que lo importante está fuera, que nuestro foco debe estar en tener: una carrera, un trabajo, un coche, una casa, una pareja, una familia… O en ser reconocida, apreciada, admirada o querida por otros. Eso es lo que nuestra biología ha estado percibiendo toda la vida, y es a lo que se ha acostumbrado, a obtenerlo todo de afuera.

 

Y cuesta modificar esa conducta y empezar a ver que lo relevante está dentro, que lo más valioso es poner el foco en la maravilla grandiosa que somos internamente, y en conocernos, aceptarnos, amarnos, reconocernos, apreciarnos, perdonarnos a nosotras mismas, sin importar lo que venga desde el exterior. Supone trabajo hacer entender al cuerpo esto, que tiene ya todo dentro de sí, que no hay que buscar nada fuera…

 

El diamante está dentro y la grandeza la traemos instalada de serie… todos.

 

Este trabajo consiste en pequeñas acciones diarias haciendo entender esto al cuerpo, atendiendo primero mis necesidades y responsabilidades antes que las de otros, cuidando mi descanso, mi ejercicio, mi alimentación, mi energía, mi tiempo, mis recursos. Eso es amarme, y difícilmente puedo dar a otros lo que no me doy a mi. Y no estamos acostumbradas a esto, y el cuerpo se resiste porque no sabe cómo vivir así, si podrá sobrevivir.

 

En ocasiones los condicionamientos son muy fuertes y termino anteponiendo los intereses de otros a los míos, y otras veces consigo velar por mi primero: es un entrenamiento continuo, y cada pequeña victoria descubre otra pieza de mi grandeza.

 

A veces intimida la idea de la soledad con una misma, o la idea de no hacer nada. Mi cuerpo suele resistirse bastante a eso, siente que “si no hace no vale”, y es mi responsabilidad ayudarle a comprender que es valiosa sólo con ser.

 

Hacernos esos regalos, grandes o pequeños, a nosotras mismas, también ayuda en este trabajo de hacer entender al cuerpo que lo especial en nuestras vidas somos nosotras mismas, y que podemos sobrevivir, y vivir muy bien, priorizándonos.

 

Por eso esta semana, además de disfrutar con tu pareja como tengas planeado, te invito a planear también una cita contigo. Para hacer lo que tu quieras, cuando tu quieras, que te energice, que te haga sentir bien contigo, y que te conecte con tu ser. Sin TV, sin libros, sin otros, sólo tu cuerpo y tu compartiendo un rato juntos, disfrutando, como harías una cita especial de San Valentín con tu pareja.

 

Y luego, si te apetece, me encantaría conocer tu experiencia sobre esa cita, y cómo te cuidas cada día. ¿Compartes?

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